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jueves, 17 de febrero de 2011

LOS ACCIDENTES - FACTOR HUMANO

En nuestra cultura occidental, evolucionada y actualizada, cada vez que sucede un accidente se piensa en la participación “responsable” de las personas, calificando muchas veces las causas, inmediata y básica, como producto del error humano.

Las estadísticas siempre reconocen que entre el 80% y el 95% de los accidentes son causados por error humano, tendencia que fue debatida por el doctor Edward Deming, el mentor en calidad y productividad de los japoneses durante la posguerra y hasta cerca de finalizar el siglo veinte, cuando consideró y planteó la teoría del error humano como un mito, clasificándolo como un componente de la multi causalidad de los accidentes: “no es el error solo, son muchas las causas y las personas que intervienen en un accidente, y por lo tanto la gerencia debe mantener sus esfuerzos en la prevención de los accidentes, basada en análisis de riesgos de trabajo y la aplicación de las recomendaciones surgidas de la investigación de los accidentes”.
El director general de una empresa petrolera líder se expresaba así en un discurso en 1988: “Pero, primero recordémonos a nosotros mismos acerca de los hechos y dificultades que rodean la seguridad. Vivimos en una época en que estamos propensos a los accidentes. La sociedad y las industrias en las cuales operamos muchos de nosotros, se están volviendo cada vez más complejas, sofisticadas y sometidas a presión. Y esto, infortunadamente puede ser la semilla para actos descuidados que llevan eventualmente al desastre. No es que la gente sea deliberadamente negligente, pero aun así los accidentes son producidos por el hombre. Ellos no son causados usualmente por máquinas que se rompen o sistemas que fallan. Son causados por personas que han hecho cosas que no debían hacer y han dejado sin hacer aquellas cosas que ellos debieran haber hecho. Eso, incidentalmente es mi única referencia religiosa. No me interesan los actos de Dios.”
Una semana después ocurrió la peor tragedia de la industria petrolera moderna: el desastre de la plataforma Piper Alpha. En prevención de accidentes es importante involucrar al elemento humano, de lo contrario la seguridad no tiene sentido. Hay que convencer a los trabajadores para que hagan las cosas que producen prevención, y satisfacción a la vez, a través de técnicas que involucren a todos los componentes de la empresa con la aplicación de la ingeniería humana en todos los aspectos.
Hay que identificar cómo y por qué falla la gente, y cuáles acciones son pertinentes para cada caso. El historiador alemán Heinrich von Sybel escribió: “en nuestra sociedad moderna, orientada cada día más a la especialización técnica, uno de los eslabones más débiles en la cadena de acontecimientos es el no relacionarlos con la gente en forma efectiva. Los planificadores industriales adoptan planes bien concebidos e intrincados, pero muy pocas veces llegan a ponerse en práctica de la forma más efectiva posible, ya que descuidan el factor humano.” Palabras muy ajustadas a la realidad actual, especialmente considerando que fueron escritas hace más de un siglo… von Sybel murió en 1895 a los 78 años. Todo lo anterior debe llevar a la gerencia actual, dentro del desempeño de su gestión, a ejercer un liderazgo más motivante en relación con la prevención de los accidentes.

ACCIDENTABILIDAD Y SUEÑO

Hay factores que debemos tener en cuenta por su influencia en el rendimiento, la seguridad y la prevención. Algunos de estos son: el horario de trabajo, el trabajo nocturno y el dormir de manera insuficiente.
El sueño es una necesidad biológica potente y vital. La falta del mismo nos genera inestabilidad emocional. Si despreciamos esta necesidad, durmiendo poco, trabajando en horario nocturno (normalmente de 12 de la noche a 5 de la mañana), violando las exigencias más primarias de la higiene del sueño, podemos estar fomentando una incapacidad latente a la que ahora no damos importancia, pero que aparecerá.
El efecto perjudicial del sueño insuficiente y perturbado, la privación crónica del tiempo aconsejado para dormir, y el prolongado mantenimiento de la situación en estado despierto, resulta acumulativo y puede influir, aumentándolo, sobre el riesgo de accidentes o errores.
Los incentivos económicos y sociales, con distancias más grandes a los lugares de trabajo, llevan apareado un incremento de la presión para espacios de tiempo más largos e intensos. Estas situaciones pueden agravar los problemas de cansancio derivados de las exigencias de rendimientos en el trabajo.
Los trabajadores del turno de noche tienen el riesgo de, involuntariamente, poder quedarse dormidos en el trabajo sobre todo si es tedioso, rutinario y estático, y más aún, en el camino de vuelta a casa (si conducen) con el consiguiente peligro de accidente. Las autopistas y otras vías de flujo automotriz rápido son especialmente propicias para los accidentes. Más de la mitad de los casos se producen entre hombres de una edad inferior a los treinta años, aunque se elimine el alcohol como factor causal. En los procedimientos actuales de registro e informe de accidentes cabe la posibilidad de que estén infravalorando la incidencia de los choques de vehículos causadas por conductores con problemas del sueño.
La frecuencia de la situaciones de sueño relacionadas con las exigencias de productividad (hay centros de trabajo en los que se trabaja por la noche con el mismo ritmo que en los horarios correspondientes a los turnos de la mañana y la tarde), y rendimiento se ha comprobado que es una de las causas de accidente industriales y de transporte más importante que lo reflejado en las cifras y estadísticas de procedencia oficial.
Asistimos a una ausencia de disposiciones legales adecuadas referidas a las horas de trabajo, que conlleva a que existan lugares donde se multiplique el peligro para la seguridad personal, publica y medio ambiental.
A modo de resumen de lo anteriormente visto, creemos que son más que recomendables, seguir algunas indicaciones que a continuación redactamos:
Prestar una mayor atención a las disposiciones que regulan los horarios de trabajo y descanso.
A nivel sindical, elevar a los gobiernos junto con los empresarios, especialistas médicos, la necesidad de desarrollar disposiciones sobre nuevos horarios de trabajo basados en las conclusiones de los estudios científicos contrastados. Pero también se necesita la colaboración persistente de los trabajadores.
Considerar sistemáticamente el papel jugado por el sueño en la investigación de accidentes.
Establecer un conjunto de criterios uniformes para el registro normalizado de los accidentes relacionados con fallos en el sueño, no sólo por carencia del mismo.
Desarrollar campañas de educación pública sobre la importancia de dormir correctamente, así como sobre los efectos negativos de dormir poco y sobre los síntomas de los trastornos del sueño.
Prestar, por último, mayor atención a las medidas preventivas contra los accidentes relacionados con el sueño.

jueves, 26 de agosto de 2010

La investigación en los accidentes laborales


Cada vez que en un lugar ocurre un accidente debemos tener presente que hay un problema que dio origen a este hecho.

Los problemas causantes de accidentes en el trabajo existen porque se desconoce la forma correcta de hacer las cosas. No se corrigen las deficiencias. No se inspeccionan ni se evalúan las condiciones de trabajo y se subestima el riesgo. Alguien, sin la autorización o sin experiencia, decidió seguir adelante un procedimiento a pesar de las deficiencias que se conocían. Alguien con autoridad decidió que el costo para corregir la deficiencia, excedía del beneficio derivado de la corrección. Alguien con autoridad no escuchó al trabajador cuando informó la deficiencia. En otras palabras, la negligencia y el descuido influyen mucho en la cirscunstancia.

Todo incidente, accidente o defecto de proceso, debe ser informado para ser investigado y el trabajador debe cooperar para transformar el hecho negativo, en una acción de seguridad u oportunidad de mejorar. Del mismo modo, el supervisor tiene la obligación de escuchar el aporte del trabajador, analizar lo informado y tomar una decisión para mejorar el proceso.

Es importante, que el trabajador sepa que él debe participar en la labor de prevención de accidentes, ya que de él depende en gran medida en control de los riesgos operacionales. Todos los materiales o máquinas pueden ser inseguros si la persona que los mueve no lo hace en la forma correcta, segura, o no sabe como hacerlo. Si el trabajador, es el que sufre el dolor de la lesión, si es el trabajador el que sufre las consecuencias del accidente, entonces él es quien debe aplicar las normas de seguridad, que le ha instruido su supervisor o el asesor de prevención de riesgos.

Como sabemos que la investigación trata de llegar hasta las causas del accidente para eliminarlas, la única actitud que podemos adoptar es la de colaborar con la investigación dando el máximo posible de detalles al respecto. Con eso estaremos colaborando efectivamente a la prevención de los accidentes, pues si eliminamos las causas encontradas, podemos evitar la repetición del accidente.

Si un accidente, aunque sea leve se repite, no asegura que el resultado de la repetición sea igual que antes. Lo que antes fue leve, al repetirse puede ser no solo grave, sino que incluso puede llegar a ser fatal. Nadie puede asegurar las consecuencias de un accidente, y lo único que resta es tratar de evitar que se repita. De ahí la importancia de una buena investigación del accidente.

Denuncias de los accidentes

En general los trabajadores no informan o denuncian accidentes, fundamentalmente porque tienen temor a las medidas disciplinarias, preocupación sobre el informe, sobre su reputación, temor al tratamiento médico, deseo de evitar la interrupción del trabajo y mantener limpia su hoja de vida, así como poca comprensión de la importancia de informarlos e inclusive falta de motivación para involucrarse.

Normalmente en las empresas está establecida por medio de los reglamentos legales la obligatoriedad de informar los accidentes por leves que éstos sean. Esta exigencia obedece a las disposiciones de la legislación laboral preventiva y a la necesidad de investigar y analizar los hechos, para adoptar las medidas preventivas pertinentes.

Los accidentes tienen causas y las consecuencias obviamente varían; por ejemplo, cuando una persona resbala por pisar una cáscara de cambur, debería sentir dolor por un rato a causa del golpe y ninguna consecuencia más, pero hay personas que han muerto por el mismo accidente, ya que en la caída se han golpeado fatalmente la cabeza. La forma en que se produce un accidente puede tener uno o varios resultados diferentes en cada situación, por eso la consecuencia es una especie de lotería. Por ejemplo en un accidente de tránsito se pueden producir por lo menos las siguientes consecuencias: lesiones incapacitantes, daños en los automóviles y los equipos, pérdida de tiempo, lesiones a las personas ajenas al accidente, daño psicológico en los familiares, perdida por incumplimiento en la entrega o llegada a un negocio o entrega de documentos, etc, o quedar destruido el vehículo y no sufrir lesiones el conductor ni terceras personas. Sin embargo, de una manera u otra priva por encima de todo la prevención.

Consecuencia para los trabajadores

Los trabajadores sufren consecuencias que a lo menos son:

Desconfianza en sí mismo. El que se accidentó una vez puede estar pendiente si se volverá a accidentar y tendrá miedo de volver al mismo lugar donde ocurrieron los hechos.

Desorden de la vida familiar. La persona que se accidenta y queda minusválido muchas veces se molesta al sentir que no puede colaborar en su casa. Daño psicológico en los familiares que sufrirán dolor al mirarlo postrado en una cama.

Desorganización de actividades fuera del hogar. No podrá asistir a reuniones con amigos, practicar deportes o recrearse. La vida cambia drásticamente.

Reducción de sus ingresos. Aunque tuviera seguro y éste cubriera la mayor parte de los gastos post accidente, el afectado no tendrá los mismos ingresos debida a la imposibilidad de trabajar.

Consecuencias para la empresa.

Los accidentes también producen pérdidas para la empresa como por ejemplo, pagos de horas extraordinarias para reemplazar el trabajador lesionado, disminución de la productividad ya que ningún trabajador podría hacer el trabajo de la misma forma que el asignado para esa actividad, falta de ánimo y baja moral de los compañeros…

El objetivo de la investigación a fondo de las causas del accidente en el entorno laboral ayudará a tomar medidas para que no ocurran hechos similares. Una empresa con un eficiente departamento de prevención garantizará en gran medida la seguridad de sus trabajadores.