jueves, 17 de febrero de 2011

SICARIATO SINDICAL

El asesinato de dirigentes sindicales merece una especial atención por parte del Estado venezolano. Es incomprensible que dentro de este proceso político, donde diariamente se nos recalca su carácter socialista por los medios de comunicación del oficialismo y de la oposición, suceda con una impunidad que raya en el descaro el asesinato de dirigentes sindicales, en su mayoría (por no decir que todos) afectos al gobierno e inmersos en conflictos laborales.
Si bien es cierto que algunos de estos asesinatos ocurren en el marco de una guerra de intereses de algunos sectores como el ya archiconocido sindicato de la construcción, no es menos cierto que una gran cantidad son planeados y ejecutados por patronos en complicidad con sicario-dirigentes. Sea cual sea el origen, lo cierto es que estamos en presencia por un lado de una reedición del Chicago de los gangsters, y por otra de una copia al carbón de la Colombia de siempre.
Y es que acá no estamos hablando del hampa común, acá estamos hablando de trabajadores asesinados dentro de un plan dirigido a aterrorizar para mermar y acabar con la dirigencia sindical autónoma, clasista, y lo que sería más triste, específicamente con los movimientos sindicales de izquierda. Pero lo que más indigna no es ese patrón que a la final solo sigue el método de sus ancestros, ni el asesino que sólo le falta registrar una compañía de solución rápida de conflictos laborales, ni los lambiscones dirigentes vasallos que al igual que el esclavo que era usado por el amo para golpear y humillar a su hermano de raza eran usados como peones de ajedrez para limpiar el camino a los reyes con la promesa de que podían llegar a coronarse. NO, lo que más indigna es no ver al Gobierno tomar cartas en el asunto..., ni siquiera de palabra.
Mientras tanto se impone la sentencia popular: "muerto el perro, se acaba la rabia". No sólo a nivel laboral tenemos campesinos asesinados por terratenientes, dirigentes populares en medio de una lucha desigual contra el hampa y el narcotráfico, pero esta situación se adereza cuando entonces vemos a dirigentes presentándose en la fiscalía por una denuncia del patrono; tenemos dirigentes privados de libertad por emprender las luchas que un proceso reclama, en fin tenemos un Estado que actúa por omisión o desidia.
Es difícil no elucubrar ideas en torno a este tema, tal vez nuestros asesinados eran y son dirigentes demasiado importantes para la etapa del proceso, y el sacrificio debe ser porque el proceso lo es todo. No es que se pretenda pisar el estado de derecho, es decir, si en realidad hay una violación al marco legal debe existir una sanción, pero debería ser algo homogéneo, no guardarse el estado de derecho y el debido proceso a conveniencia, y menos cuando se trata de compañeros, porque hay que decirlo: el Estado en oportunidades ha hecho de esto un traje a la medida, pero es mal sastre o sólo cose para determinados maniquíes.

PRODUCTOS QUÍMICOS DE USO DELICADO

En este artículo pasamos a hacer referencia a algunos de los productos químicos más peligrosos ante los cuales se debe tener respeto en su manipulación.

Ácido sulfúrico
Es utilizado como materia prima para la obtención de superfosfatos, ácido fosfórico, clorhídrico, acético y cítrico, fertilizantes sintéticos, fibras artificiales, fabricación de baterías de plomo (como electrólito), explosivos, refinado de aceites, etc. Los principales riesgos de la industria de fabricación de sulfúrico viene dado por la presencia de nieblas de sulfúrico y gases de SO3. Se debe recurrir ala extracción localizada ya la protección individual de las vías respiratorias, adecuada al riesgo. Su acción sobre el organismo se debe a su carácter tóxico y cáustico.

Ácido nítrico
Se emplea en la fabricación de explosivos, tintes y colorantes, productos farmacéuticos, etc., la producción de nitratos metálicos, etc. Los principales riesgos del ácido nítrico vienen dados por los contaminantes (especialmente óxidos nitrosos y amoníaco), debiendo recurrir a la extracción localizada ya la protección individual de las vías respiratorias, adecuada al riesgo. Su acción sobre el organismo se debe a su carácter corrosivo.

Ácido clorhídrico
Es utilizado para producir fertilizantes, tintes y colorantes, refinado de aceites y grasas, galvanoplástica, decapado de metales, curtido de pieles, etc. Los principales riesgos de la industria de fabricación del ácido clorhídrico proceden de los contaminantes (gases o soluciones de clorhídrico) originados por fugas en tuberías, reactores o tanques de almacenamiento. Según los casos, se debe recurrir a adoptar procedimientos de circuito cerrado, automatización de operaciones, ventilación general o extracción localizada ya la protección individual (protección respiratoria y ropa de protección). Su acción sobre el organismo se debe a su carácter corrosivo; en contacto con los ojos puede provocar pérdida de la visión así como producir efectos irritantes en los aparatos digestivo y respiratorio.

Cloro
Se emplea como desinfectante, blanqueo de fibras textiles, fabricación de derivados clorados (clorhídrico), plásticos, etc. Los principales riesgos, dependiendo de los procedimientos utilizados, proceden de la contaminación originada por fugas en tuberías y tanques de almacenamiento o falta de encerramiento del proceso, debiendo recurrir, según los casos, a los procedimientos de circuito cerrado, extracción localizada, sistemas de alarma, etc. o a la protección individual de las vías respiratorias. Su efecto sobre el organismo puede provocar la muerte por asfixia, con exposición a concentraciones elevadas, e irritaciones en las mucosas y en el aparato respiratorio.

Amoníaco
Es utilizado en la fabricación de hielo, fertilizantes, preparación de soluciones acuosas utilizadas en las industrias farmacéuticas y químicas, etc. Los riesgos se presentan durante la producción, compresión y purificación del gas, así como en los procesos de síntesis y limpieza. Peligroso debido a los contaminantes (amoníaco, monóxido de carbono, sulfuro de hidrógeno) por fugas en las instalaciones del proceso (válvulas, recipientes a presión, juntas, etc.), debiendo recurrir, según los casos, a los procedimientos de ventilación general o extracción localizada, protección individual (de las vías respiratorias o para trabajos en altura en la limpieza de convertidores), etc. Su acción sobre el organismo se debe a su efecto irritante sobre el aparato respiratorio y en grandes concentraciones, sobre el sistema nervioso. Dado que durante la producción de amoníaco interviene el sulfuro de hidrógeno, conviene señalar que dicho gas produce la llamada intoxicación de los poceros, que puede originar la pérdida de conocimiento y la muerte.

Fertilizantes orgánicos
Se utilizan para mejorar la nutrición de las plantas. Pueden, según su contenido en elementos nutritivos (nitrógeno, fósforo, potasio y oligoelementos) clasificarse en nitrogenados, fosfatados, potásicos y oligofertilizantes). Los principales riesgos se deben a los contaminantes originados en los procesos del tratamiento químico de las materias primas y en los procesos de obtención, maduración del producto semiacabado, envasado final y almacenaje (óxidos de nitrógeno, flúor y sus compuestos, amoníaco, fosfatos, sales potásicas, polvos diversos, gases de flúor principalmente, etc.), por fugas en tuberías, reactores e instalaciones, polvo acumulado en el suelo e instalaciones, no encerramiento de los aparatos de mezcla, reacción y transporte, etc. Se debe recurrir, según los casos, a los procedimientos de mecanización y automatízación del proceso, confinamiento de procesos peligrosos, extracción localizada y filtros de absorción de gases, limpieza de suelos e instalaciones, protección individual, etc. Su acción sobre el organismo depende de cada caso en particular, destacando la acción de los fosfatos y superfosfatos que al contener sílice libre puede originar silicosis, y el flúor y sus compuestos, cuya exposición puede originar la fluorosis.

Pigmentos inorgánicos
Son sólidos finamente divididos en colores diversos utilizados para proporcionar color, consistencia, cuerpo y duración a los recubrimientos de superficies. Según el color, los pigmentos pueden ser:
Blancos (bióxido de titanio, óxido de cinc, óxido de antimonio, carbonato básico de plomo, sulfato básico de plomo, etc.)
Rojos, marrones y morados [óxidos de hierro, de cadmio, óxido cuproso y minio Pb304].
Amarillos y naranja (cromato de plomo, sulfato de plomo y amarillos de cinc y cadmio).
Azules y verdes (azul de hierro, verde cromo, óxidos de cromo).
Negros y grises (negro de carbón, óxidos de hierro, negros minerales).
Los principales riesgos se derivan del proceso de obtención (preparación de materias primas, precipitación, filtración, secado, trituración, molturación, ajuste de color y envasado) y de los contaminantes diversos, dependiendo del pigmento (plomo, cadmio, hierro, manganeso, cromo, etc.). Según los casos, se debe recurrir a limpiezas frecuentes, utilización de sistemas de extracción localizada y protección individual de las vías respiratorias. En cuanto a su acción sobre el organismo, dependerá de la toxicidad de los productos utilizados.

PROBLEMAS EN LA PIEL EN FAENAS DE CONSTRUCCIÓN

Algunas veces el material de trabajo puede darle alergia y ocasionarle problemas en la piel. Puede incluso llegar a ser tan grave que no le permitiría trabajar, inclusive con pequeñísimas cantidades de material. Y si éste es el caso, tendría que cambiar de oficio.

Algunos materiales que pueden irritarle la piel: Cemento húmedo o en polvo, cal viva, líquidos como trementina, cloro o gasolina; pinturas, resinas, etc. Estos materiales pueden enrojecer la piel, ocasionar picazón, peladuras o quemaduras dolorosas, llagas y erupciones como el acné. Todo esto se conoce como dermatitis de contacto. Asimismo, el alquitrán puede ocasionar cáncer en la piel.

Lo que puede hacer
Para limpiar el contacto de estos materiales utilice un jabón suave, no abrasivo. Nunca use un disolvente para lavarse las manos. (El alcohol, los líquidos minerales, la gasolina y el thinner son disolventes, pueden irritar la piel y enfermarlo. Trate de usar aceite mineral o vegetal con agua y jabón).
Algunos materiales son extremadamente irritantes de la piel, como la cal viva o el cemento húmedo. Después que termine de trabajar lávese con jabón, enjuáguese con agua abundante y séquese con una toalla limpia o con papel. Después puede usar aceite mineral, vaselina o cremas basadas en aceite. Nunca use cremas que tengan lanolina o perfumes.
Si usa guantes para trabajar, asegúrese de que sus manos y el interior de los guantes estén limpios y secos cuando se los ponga. Si al ponerse los guantes tiene en las manos restos de los materiales dañinos, podría empeorar el problema. (Tampoco permita que los materiales entren en las botas.)
Asegúrese de usar los guantes apropiados para el trabajo. Algunos guantes no lo protegerán contra algunos materiales. O en algunos casos, los guantes podrían no protegerlo para toda la jornada de trabajo.
Si tiene algún problema en la piel que no se le quita, vea al médico. Dígale qué materiales está utilizando en el trabajo.
Póngase una camisa manga larga. Esta le puede ayudar a proteger la piel contra materiales dañinos y contra quemaduras de sol. Trate de no mojarse la ropa con cemento ni ningún otro material parecido. (El alquitrán y el asfalto son particularmente dañinos si está en el sol. Cuando trabaje con asfalto caliente no use materiales sintéticos como poliéster o nylon, ya que se derriten al contacto con el asfalto caliente).
Cuando llegue a casa no lave la indumentaria de trabajo con la demás ropa, hágalo de manera aislada y deseche definitivamente aquellas prendas que hayan recibido excesivo contacto con materiales perniciosos.

ORIGEN DE LAS ORGANIZACIONES SINDICALES

El movimiento obrero empezó en Venezuela en 1936, tras la muerte de Juan Vicente Gómez y el advenimiento de la democracia. Un año después, en el gobierno de López Contreras, las formas asociativas e intentos gremiales que lograron sobrevivir en medio de la persecución de la dictadura, se reúnen en un primer Congreso de Trabajadores de Venezuela. Tras la Revolución de Octubre, en 1945, sale del mando Medina Angarita y asume el poder AD, lo que fortaleció las organizaciones que controlaba este partido, superando así las dominadas por los comunistas (CUTV).
La participación de los sindicatos se empezaba a hacer manifiesta en ese entonces. Tanto, que se hablaba de "sindicatos blancos, rojos y negros» en alusión a los colores electorales de algunas agrupaciones políticas.
En la segunda mitad del siglo, Pérez Jiménez toma el poder y tres meses después dicta un decreto que disuelve a la CTV y sus federaciones. Aparecen desde el poder persecuciones de diversa índole. La tortura, el exilio y la clandestinidad se convierten en sinónimos en una constante del movimiento sindical. Sólo las organizaciones más fuertes sobreviven, entre ellas, algunos sindicatos nacidos bajo los auspicios de la Fraternal Unión de Dirigentes de Acción Social Católica y del Círculo Obrero de Caracas, promovidos por el padre Manuel Aguirre Elorriaga.
El deseo de acabar con la represión dictatorial propició un sentido de unidad, que lleva a la formación del Comité Obrero de la Junta Patriótica, que jugó un importante papel en la convocatoria a huelga general de tres días, hecho que culminó con la caída de Pérez Jiménez.
Con la vuelta al sistema democrático, la adscripción de dirigentes sindicales a partidos políticos entorpeció su autonomía en el proceso de toma de decisiones. La lealtad al partido y el interés propio privaron en numerosas ocasiones sobre las necesidades reales de los trabajadores. De esta forma, los "sindicaleros" comienzan a perder credibilidad y, en la misma proporción, a ganar el rechazo de la opinión pública nacional.
Los primeros grupos sociales de obreros aparecen en la sociedad venezolana durante las últimas décadas del siglo XIX, pero la clase obrera como tal, diferenciada de otras clases por el lugar ocupado en el proceso de producción predominante, surge y adquiere fisonomía con la iniciación y el desarrollo en el país de las operaciones de exploración y explotación petrolera, programadas por los monopolios extranjeros en la industria.
Los triunfos históricos de la clase obrera en diversas regiones del mundo, las revoluciones sociales que han convertido al proletariado como clase gobernante, atemorizan a los colonizadores modernos y sus aliados, las clases dominantes nacionales, y los lleva a intensificar las actividades dirigidas a conseguir la división del movimiento obrero nacional y así obstaculizar el desarrollo de las luchas que se van adecuando a las nuevas necesidades del país. Para lograrlo invierten fabulosas sumas de dinero en propaganda que confunde, generando a la vez, los mecanismos de corrupción de algunos dirigentes sindicales. La división del movimiento obrero y de los trabajadores en general, es una finalidad permanente que se expresa con toda nitidez en la estructura de los maestros y profesores, donde siete agrupaciones, con distintos colores partidistas, luchan por el predominio contractual. Betancourt, desde la jefatura del gobierno, hizo de los dirigentes sindicales afiliados a Acción Democrática, los difusores del reformismo entre los efectivos del movimiento obrero nacional.
Resultado de estas gestiones fue lo que se conoció como la "paz laboral", establecida mediante la celebración de contratos colectivos de trabajo de larga duración, que eliminan, en lo legal, situaciones conflictivas entre patronos y trabajadores durante dilatados períodos, al encontrarse los sindicatos jurídicamente incapacitados para luchar (a través de contrataciones colectivas, se fue ajustando el tiempo de duración, hasta lograr revisiones de contrato cada dos años).

NUNCA OLVIDE EL CASCO DE SEGURIDAD

Cuidemos nuestra cabeza. Usemos siempre, y como es debido, nuestro casco de seguridad en buen estado.

Para reducir las consecuencias destructivas de los golpes en la cabeza, el casco debe cumplir las siguientes condiciones:
Limitar la presión aplicada al cráneo al distribuir la carga sobre la mayor superficie posible (absorción de impactos). Esto se logra dotándolos de un arnés lo suficientemente grande para que pueda adaptarse bien a las distintas formas del cráneo, combinado con un armazón duro de resistencia suficiente para evitar que la cabeza entre en contacto directo con objetos que caigan accidentalmente o contra los que golpee el usuario. Por tanto, el armazón debe resistir la deformación y la perforación.
Desviar los objetos que caigan por medio de una forma adecuadamente lisa y redondeada. Los cascos con rebordes salientes tienden a parar los objetos que caen en lugar de a desviarlos y, por tanto, absorben algo más de energía cinética que los totalmente lisos.
Disipar y dispersar la posible energía que se les transmita de modo que no pase en su totalidad a la cabeza y el cuello. Esto se logra por medio revestimiento del arnés, que debe estar bien sujeto al armazón duro y absorber los golpes sin desprenderse de él. También debe ser suficientemente flexible para deformarse por efecto del impacto sin tocar la superficie interior del armazón. Esta deformación, que absorbe casi toda la energía del choque, está limitada por la cantidad de espacio libre entre el armazón duro y el cráneo, y por la elongación máxima que tolera el arnés antes de romperse. Por tanto, la rigidez o dureza del arnés debe atender tanto a la cantidad máxima de energía que puede absorber como a la tasa progresiva a la que el golpe puede transmitirse a la cabeza.
Otras consideraciones a tener en cuenta para mejorar la seguridad, son:
Un buen casco de seguridad para uso general debe tener un armazón exterior fuerte, resistente a la deformación y la perforación (si es de plástico, ha de tener al menos 2 mm de grosor); un arnés sujeto de manera que deje una separación de 40 a 50 mm entre su parte superior y el armazón; y una banda de cabeza ajustable sujeta al revestimiento interior que garantice una adaptación firme y estable.
La mejor protección frente a la perforación la proporcionan los cascos de materiales termoplásticos (policarbonatos, ABS, polietileno y policarbonato con fibra de vidrio) provistos de un buen arnés. Los cascos de aleaciones metálicas ligeras no resisten bien la perforación por objetos agudos o de bordes afilados, tampoco son recomendados en lugares de trabajo expuestos al peligro de quemaduras por salpicadura de líquidos calientes o corrosivos o materiales fundidos.
No deben utilizarse cascos con salientes interiores, ya que pueden provocar lesiones graves en caso de golpe lateral. Deben estar provistos de un relleno protector lateral que no sea inflamable ni se funda por el calor. Para este fin sirve un acolchado de espuma rígida y resistente a la llama de 10 a 15 mm de espesor y al menos 4 cm de anchura.
Los cascos deben sustituirse cada tres años y siempre que se haya producido una decoloración, grietas, desprenda fibras, cruja al combarlo o haya sufrido un impacto severo, aunque no presente signos aparentes de haber sufrido daños.
Los cascos fabricados con polietileno, polipropileno o ABS tienden a perder la resistencia mecánica por efecto del calor, el frío y la exposición al sol fuerte o a fuentes intensas de radiación ultravioleta (UV). En estas condiciones conviene utilizar cascos de policarbonato, poliéster o policarbonato con fibra de vidrio, ya que resisten mejor el paso del tiempo.
Cuando hay peligro de descargas eléctricas debidas al contacto directo con conductores eléctricos desnudos, deben utilizarse exclusivamente cascos de materiales termoplásticos, sin orificio de ventilación y sin piezas metálicas que asomen por el exterior del armazón.
Los cascos no podrán bajo ningún concepto adaptarse para la colocación de otros accesorios distintos a los recomendados por el fabricante del casco. Llamamos la atención de los usuarios sobre los peligros que supone modificar o suprimir uno de los elementos de origen del casco, aparte de los recomendados por el fabricante.
Además de la seguridad hay que considerar los aspectos fisiológicos de comodidad del usuario:
El casco debe ser lo más ligero posible y, en cualquier caso, no pesar más de 400 gramos.
El arnés debe ser flexible y permeable a los líquidos y no irritar ni lesionar al usuario; por ello, los de material tejido son preferibles a los de polietileno.
La badana de cuero, completa o media, es necesaria para absorber el sudor y reducir la irritación de la piel; por motivos higiénicos, debe sustituirse varias veces a lo largo de la vida del casco.
Para mejorar la comodidad térmica, el armazón debe ser de color claro y tener orificios de ventilación con una superficie comprendida entre 150 y 450 mm2.
Es imprescindible ajustar bien el casco al usuario para garantizar la estabilidad y evitar que se deslice y limite el campo de visión.
La forma de casco más común dentro de las diversas comercializadas es la de “gorra”, con visera y reborde alrededor. En canteras y obras de demolición protege mejor un casco de este tipo pero con un reborde más ancho, en forma de “sombrero”.

LOS PERCANCES LABORALES

Actualmente, cientos de millones de personas en todo el mundo trabajan bajo condiciones inseguras que ponen en riesgo su salud.

Trabajar bajo condiciones seguras y sanas (la razón de ser de la salud ocupacional) beneficiará a los trabajadores, empleadores y gobiernos, así como al público en general. Aunque parezca obvio y sencillo, este concepto aún no ha logrado la aceptación y el reconocimiento generalizado que debiera tener.
Cada año, en el mundo, millones de trabajadores sufren accidentes de trabajo que les producen lesiones de diversa gravedad: de carácter leve y grave (con o sin incapacidad permanente) y mortales. En cada uno de estos accidentes hay dolor físico y psíquico, pérdida de la capacidad de trabajo, preocupación y sufrimiento en la familia del accidentado, y costes económicos para la empresa y la sociedad en general.
Por todo ello es necesario evitar los accidentes de trabajo, tarea ésta en la que tienen que participar todos: los trabajadores, los técnicos y directivos de las empresas, las autoridades del gobierno, etc., porque a todos afecta e interesa, pero sobre todo a los trabajadores que son los que sufren las peores consecuencias de los accidentes. Razones éticas, económicas y legales sustentan el creciente interés por evitarlos o reducirlos.
Todos los accidentes de trabajo son evitables. Mediante métodos y estrategias adecuadas se podrán alcanzar niveles de riesgo tolerables.
Hay que destacar el término de "evitable", y que aparentemente pudiera parecer que es obvio, cuando precisamente los tópicos culturales que pesan sobre los accidentes de trabajo han asumido erróneamente que en ocasiones, el infortunio, la mala suerte, e incluso las personas predispuestas, estaban en su origen.
Admitir que los accidentes de trabajo son evitables, es admitir las bases de trabajo de una Seguridad científica, por la cual con métodos y estrategias adecuadas, partiendo del principio de multicausalidad de los accidentes, se podrá actuar de forma eficaz para lograr niveles de riesgo tolerables. Se tratará al menos de asegurar que determinados accidentes y las situaciones de riesgo que las generan desaparezcan, para tolerar solamente aquello que potencialmente haya de ocasionar daños de muy poca consideración.
Hay muchas situaciones laborales que causan malestar e insatisfacción en el trabajo, pero que no producen lesiones a la salud diagnosticable médicamente, por lo que son muy difíciles de contabilizar.
Los accidentes de trabajo son, tal como muestran las estadísticas, la causa más importante de las lesiones a la salud que sufren los trabajadores como consecuencia de su trabajo. En un año ocurren en el mundo más de 250 millones de accidentes de trabajo con baja de los cuales unos 300.000 son mortales. No menos importantes son las cifras de accidentes de tráfico, accidentes domésticos y en actividades de ocio, lo que demuestra la aún limitada cultura preventiva existente.
Tales datos de siniestralidad evidencian la necesidad de actuar prioritariamente en la prevención de los accidentes de trabajo, como primer paso para la mejora de la salud de los trabajadores, ya que son los que ocasionan los daños demostrables más cuantiosos a pesar de que las causas que los originan pueden pasar inadvertidas y no ser molestas.
Hay que tener en cuenta que los accidentes de trabajo con baja constituyen solo una parte del conjunto de accidentes de trabajo que suceden. El conjunto de accidentes de trabajo sin baja, pero con lesión es muy superior, aunque no se dispongan de datos precisos sobre su magnitud.

LOS BUZOS EN LA INDUSTRIA PETROLERA

La vida de los buzos en las plataformas petroleras no se diferencia mucho de una jornada cualquiera en cuanto a horarios, comidas, planificación y objetivos. Las diferencias están realmente en el tipo de trabajo.

Las guardias pueden ser de 14 días a bordo y 14 días descansando ó de 28 días de trabajo a bordo y 14 descansando. Las jornadas suelen ser de doce horas en turnos de día o de noche. Los grupos de trabajo constan de ocho buzos especialistas, un supervisor de buceo y un superintendente. Los trabajos son por turno y los lleva a cabo una sola persona y en contadas ocasiones bajan dos. Los tiempos que cada operario vienen determinados por la profundidad o la modalidad de buceo que se utilice. El 90% de las inmersiones se realizan con descompresión para disponer de un mayor tiempo de trabajo que oscila entre una y cuatro horas. El resto del turno se emplea para otras actividades como someterse a descompresión en la cámara hiperbárica, ayudar a bajar herramientas, revisar el compresor o bajar y subir la canastilla (cuando se bucea desde embarcación). Se organiza de tal manera que todos los trabajadores pasan por cada una de las funciones.
Las inmersiones son planificadas por un supervisor y planteadas al buzo antes de la misma. Además están monitorizadas por una cámara que se sitúa en el casco para hacer un seguimiento constante de las operaciones en el lugar de trabajo. La planificación de las operaciones es esencial ya que hay que movilizar muchos medios y personal. Los equipos que se utilizan son pesados. El equipo personal consta de un casco UBA MK21 de unos 12 kilos de peso al cual se le suministra aire desde la superficie o alguna mezcla respirable (oxigeno, helio, etc.). Desenvolverse con él bajo el agua hace que la condición física sea importante, ya que también se arrastra un umbilical por donde circula el aire, comunicación, video y un cabo guía de emergencia que en ocasiones mide hasta 100 metros. Los trajes de buceo se eligen de acuerdo a la modalidad que se utilice. Los tiempos de fondo y profundidades son estrictamente seguidas por los supervisores de buceo desde la zona de control.
El buceo industrial es una actividad muy cotizada en lugares de extracción marina de petróleo. Es necesario estar en posesión de certificaciones de buceo industrial y las especialidades de corte y soldadura submarina, pero quizá lo más importante es tener experiencia en maniobras bajo el agua. En zonas como el Mar del Norte y Estados Unidos el salario que recibe un trabajador de estas características es elevado, pero también se exige experiencia que es difícil de conseguir si no es en lugares parecidos. En otras zonas, como México, existen más de 250 plataformas de petróleo que ofrecen una gran oportunidad a jóvenes buzos para adquirir experiencia, si bien el salario percibido no es tan atractivo.