jueves, 17 de febrero de 2011

EL COMPAÑERISMO EN EL TRABAJO

El compañerismo en el entorno laboral, así como las relaciones y aficiones personales satisfactorias fuera del mismo, son los principales remedios contra el estrés.

El buen trato en el lugar de trabajo no sólo reduce las posibilidades de sufrir agobios, sino que también, si se ha sufrido una situación particularmente estresante, ayudan a una mejor recuperación. Es importante mantener y cuidar las relaciones personales dentro y fuera del ámbito laboral. En este punto no es deseable que todas las amistades o personas con las que el trabajador se relaciona fuera de su horario laboral pertenezcan a la misma profesión o ámbito profesional, porque en cierta forma, a través de las conversaciones, se recuerdan o recrean los momentos tensos de la actividad en el centro de trabajo. Se suele producir la no deseable circunstancia de que en aquellas profesiones donde el estrés registra una mayor incidencia, como personal sanitario y docentes, existe una "endogamia" entre sus miembros, de tal forma que sus amistades personales también son exclusivamente compañeros de trabajo.
También recomiendan los expertos que el individuo asuma que "el trabajo no es el centro de la vida", sino que es también importante para el enriquecimiento personal mantener actividades que sean placenteras, tales como una afición concreta o simplemente pasear y charlar con amistades. En un plano más concreto, aconsejan asimismo que en los momentos de máxima tensión en el entorno laboral se lleven a cabo unas sencillas técnicas respiratorias que conllevan una rápida relajación.
Se define el estrés como una situación que percibimos como amenazante, porque pensamos que rebasa nuestros recursos y pone en peligro nuestro bienestar, dado que perturba emocionalmente y nos puede hacer perder el control, hasta el punto de deteriorar las relaciones interpersonales.
El estrés no es una enfermedad propiamente, aunque experimentarlo durante largo tiempo, hasta convertirse en crónico sí genera los síndromes reconocidos como una patología profesional. En la aparición del estrés concurren varias circunstancias: la propia naturaleza del trabajo, en función de su volumen, dificultad y tiempo para realizarlo; el clima laboral, en el que entran en juego las relaciones con los compañeros y el grado de competitividad que la actividad profesional exija; y las características del individuo, lo que significa que unos pueden soportar sin grandes problemas situaciones que a otros les afectan considerablemente.
Los compañeros de trabajo son por lo general nuestros amigos y para hacer buen equipo nos tenemos que coordinar y complementar de forma precisa para que todo salga bien. Esto conllevará que, en determinados momentos, ciertos compañeros van a precisar de nuestra ayuda para determinadas tareas. Podemos ser los expertos que ellos necesitan o simplemente alguien que les eche una mano en un momento de exceso de trabajo. Algún día puede que la situación sea a la inversa y ellos podrán ayudarnos a nosotros.
Prestar ayuda tiene que salir de uno mismo, sin necesidad de que nos la soliciten.
Muchas veces cuando comienza un nuevo compañero en una empresa, carece del apoyo y ayuda del resto de los trabajadores, pero es precisamente en ese momento cuando más la necesita. Por un momento debemos ponernos en su lugar y preguntarnos: ¿cómo se debe sentir por esto? Seguramente no se sentirá muy bien. ¿Qué haríamos si fuésemos él? ¿Cómo nos gustaría que nos tratasen nuestros compañeros?
En una empresa tenemos que ayudarnos los unos a los otros, no sólo dentro de un mismo departamento, sino también en el resto de departamentos que también son parte de la gran familia que es la compañía. Al hablar de compañerismo no nos estamos refiriendo a que se tenga que ser amigo obligado de todos los compañeros porque la amistad tiene que surgir de forma espontánea. El trabajo no tiene como fin hacer amigos sino desempeñar una labor de la forma más agradable y satisfactoria con todas las personas con las que nos toca interactuar. En pro de la convivencia tenemos que poner de nuestra parte para llevarnos bien y respetarnos como personas, independientemente de todo lo demás.
No está justificado faltar al respeto a otro compañero, ni reírse de él ante los demás, o ignorarle cuando se dirige a nosotros, hay que colaborar con él cuando lo necesite, no ponerle dificultades a aquella información que precise de nuestra parte ni ponerle constantemente en desventaja, hablar mal de él a sus espaldas, etc. No vale la típica excusa de “no lo paso” porque eso es indiferente para el trabajo, porque lo único que hay que tener claro es que nos toca trabajar con el compañero, nos guste o no, y cuanto más pongamos de nuestra parte, todo irá mejor. La vida es una lucha constante por superarnos ante las dificultades que surgen en el camino, y entre todos se logra mucho mejor.

FUNDACAPACITACIÓN ORO NEGRO

Capacitar al trabajador en su entorno natural, no es tarea fácil, pero con la participación de todos, podemos lograrlo…

La compleja y difícil situación de los asuntos laborales del país ha venido encontrando respuestas puntuales a muchas de esas situaciones, a través de la gestión gubernamental de este proceso enrumbado a afianzar un nuevo orden sindical obrero patronal y ambiental donde prevalezca el interés colectivo por encima de lo individual.
…Y son precisamente esos intereses colectivos mal conducidos los que han venido dejando un rastro de miseria, donde ha habido abundantes oportunidades de empleo temporales, cuya bonanza, lejos de mejorar la calidad de vida en estos sectores lo que hacen es desmejorarlos cuantitativa y cualitativamente.
Las consecuencias son muchas…
Es dominio de la opinión pública que la “oportuna mano de obra emigratoria alternativa” ha venido satisfaciendo de forma inmediata las necesidades de la industria petrolera o de sus empleadores más inmediatos. Sin embargo, al agotarse la fuente empleadora, esta mano de obra flotante en cuestión de horas se convierte en problema social, agravando la calidad de vida de los residentes, toda vez que al convertirse en residentes colapsan los ya deficientes servicios públicos existentes y, en los casos más extremos, pasan a incrementar los cordones de miseria de los barrios marginales adyacentes, donde el uso de la tala y la quema dañan el ambiente.
Es decir, una activa comunidad trabajadora y productiva inexorablemente se convierte en una comunidad desempleada, destructiva, y es aliciente para la aparición anarquizada de nuevos caseríos o barrios donde ni las fuerzas públicas se atreven a entrar…
Pese a las alianzas estratégicas implementadas por los entes gubernamentales y organismos del Estado, todavía se percibe la falta de personal idóneo necesario cuando se presentan estas grandes zafras laborales, por lo que persiste (aunque en menor cantidad), las incontroladas emigraciones de personas en busca de trabajo propiciando las consecuencias antes señaladas.
Fundacapacitación Oro Negro desde hace varios años viene desarrollando un multidisciplinario programa de capacitación de mano de obra en los distintos espacios comunales y zonas rurales con influencia petrolera en el oriente del país, con miras a minimizar el problema de la mano de obra emigratoria que afecta a la región.
Es misión fundamental de Fundacapacitación Oro Negro el adiestramiento básico de la mano de obra que se requiere para acometer la diversidad de complejos desarrollos petroleros y no petroleros que ya comienzan a ejecutarse en todo el oriente del país, de acuerdo a los lineamientos generales establecidos en el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación.
A través de las comunidades organizadas rurales y de los consejos comunales de sectores como Peñalver, Cajigal, Bruzual, Anaco, Naricual, Puerto La Cruz y Guanta, Fundacapacitación Oro Negro, por varios años, ha venido implementando un gran proyecto de capacitación básica integral, orientada a encarar las necesidades reales de mano de obra en cada uno de estos sectores.
Cabe precisar que en la parte inicial de nuestra meta es preparar a más de 9 mil trabajadores en las áreas de: plomeros, cabilleros, encofradores, refractarios, albañiles, riggers, fabricadores, electro-tuberos, soldadores, instrumentistas, pintores, almacenistas, andamieros, electricistas, latoneros, aisladores, mecánico montador, mecánicos rotativos, mecánica estática y seguridad e higiene ambiental (SHA), entre otros.

ENFERMEDADES MÁS FRECUENTES EN LA INDUSTRIA PESADA

Silicosis
Es una enfermedad causada por la sobreexposición a la sílice cristalina libre, las cuales causan lesiones en el tejido pulmonar, fibrosis, que dificultan la habilidad de los pulmones para extraer el oxígeno del aire inhalado.
La sobreexposición a sílice cristalina causa también una disminución de la capacidad de las vías respiratorias para luchar contra ciertas infecciones por esa razón los trabajadores que sufren silicosis son más propensos a otras enfermedades como bronquitis y tuberculosis. Los síntomas característicos son: falta de respiración, tos fuerte, fatiga, piel azulada en los lóbulos de las orejas y en los labios, dolores en el pecho y fiebre.
La sílice es el segundo mineral más abundante en la corteza terrestre y es el principal componente de la arena y roca. Puede encontrarse en forma amorfa o en forma cristalina.
Algunos ejemplos de actividades profesionales en las que existe riesgo de exposición a sílice cristalina son las siguientes:
Trabajos en minas, túneles, canteras, galerías.
Tallado y pulido de rocas silíceas, trabajos de canterías.
Trabajos en seco, de trituración, tamizado y manipulación de minerales o rocas.
Fabricación de vidrio, porcelana, loza y otros productos cerámicos
Trabajos de desmoldeo, desbarbado y desarenado en las fundiciones.
Trabajo con muelas (pulido, afinado) que contengan sílice libre.
Trabajos en chorro de arena y esmeril.

Asbestosis
Se trata de una enfermedad progresiva causada por la lesión producida en el tejido pulmonar como consecuencia de la inhalación de fibras de amianto microscópicas. Tiene un desarrollo similar a las lesiones producidas por la inhalación de sílice cristalina.
El amianto suele encontrarse en materiales de aislamiento acústico y aislamiento de temperatura. Generalmente no representa ningún riesgo cuando está combinado con otros productos que lo mantienen unido de forma que no se desprendan fibras a la atmósfera. Sin embargo si se realizan trabajos de mantenimiento o si se deteriora el recubrimiento que contiene amianto, las fibras pueden pasar a la atmósfera y representar un riesgo de inhalación.
Algunas de las actividades que implican la exposición a amianto están en regresión debido a la normativa específica que restringe o prohíbe su utilización, sin embargo, todavía se producen situaciones de exposición en operaciones de “desamiantado”.

Mesotelioma
Además de asbestosis, la exposición a fibras de amianto puede producir mesotelioma, un tipo de cáncer localizado en la pleura (recubrimiento de los pulmones) o en el peritoneo (recubrimiento del abdomen). Es muy poco frecuente en la población en general, por lo que cuando se detecta es muy posible que se deba a la inhalación de fibras de amianto. Tiene un periodo de latencia muy largo y puede aparecer incluso después de varios años de exposición continuada a fibras de amianto o de exposición a niveles pico de forma intermitente.

Asma ocupacional
Es una enfermedad pulmonar en la que los bronquios reaccionan frente a la exposición a ciertos productos de origen vegetal, animal o a sustancias químicas en el lugar de trabajo. La exposición a estas sustancias provoca una inflamación de los bronquios que se estrechan y llenan de mucosidad. Síntomas característicos suelen ser: ataques de tos, opresión torácica y silbidos al respirar. Una vez que se ha desarrollado el asma, la exposición a la sustancia causante, incluso a niveles relativamente bajos, puede desencadenar los síntomas.
En algunos casos los síntomas pueden aparecer después de transcurridas varias horas desde la exposición y cuando la persona ya ha dejado el lugar de trabajo. En las primeras fases de la enfermedad los síntomas generalmente desaparecen o disminuyen durante los fines de semana o vacaciones, y vuelven reaparecen cuando el trabajador vuelve a estar expuesto.
Cuando la enfermedad está más avanzada, los síntomas pueden desencadenarse por la exposición a sustancias irritantes fuera del lugar de trabajo (humo de tabaco, polvo doméstico, etc.).
Existen más de 200 sustancias que se han relacionado con el asma ocupacional, entre ellas:
Materiales en polvo de naturaleza orgánica y con altos pesos moleculares, proteínas animales y vegetales tales como las asociadas con polvo de grano o animales de laboratorio, o proteínas presentes en el caucho natural.
Compuestos químicos de bajo peso molecular y muy reactivos (por ejemplo los anhídridos y las sales de platino).
Sustancias sensibilizantes y con aplicaciones médicas tales como la penicilina, o las cefalosporinas. Sustancias no sensibilizantes pero irritantes de las vías respiratorias (cloro, dióxido de azufre, humo de incendio, etc.)

Enfermedades sistémicas
Se reconocen los efectos cancerígenos causados por sustancias como el monocloruro de vinilo, el benceno, las anilinas, el cromo y el níquel. En los últimos años se ha visto una reducción de riesgos ocupacionales clásicos tales como el saturnismo y la silicosis, pero se observa un aumento del riesgo cancerígeno debido a la exposición a gran variedad de sustancias en el lugar de trabajo.

Control de la exposición
Si queremos reducir la dosis de exposición recibida por los trabajadores podemos influir en el nivel de contaminantes en el ambiente de trabajo a través de controles colectivos (en la fuente o en el medio de propagación), a través de limitaciones del tiempo de exposición de los operarios; o bien a través del uso de equipos de protección individual o de prácticas de trabajo adecuadas.
Los controles en la fuente se realizan en el foco de contaminación con el objetivo de evitar o reducir la emisión del contaminante al ambiente de trabajo. Se puede sustituir el producto por otro que reduzca el riesgo ambiental, enclaustrar la operación colocando una barrera de interposición, mediante extracción localizada que captura el contaminante en el punto de generación.
Como controles en el medio de propagación podemos recurrir a las medidas de ventilación general o de limpieza de instalaciones.
Los equipos de protección individual son otro método de control que, aunque no eliminan el riesgo, supone una reducción de las consecuencias de la exposición. En algunos casos se hacen fundamentales como ocurre en el caso de la exposición a sustancias cancerígenas o a agentes biológicos. Para los agentes cancerígenos, el objetivo es reducir la exposición al mínimo posible, y aunque existan controles colectivos se recurre al uso de protección respiratoria como elemento de seguridad adicional. En el caso de riesgos biológicos puesto que no existen valores de exposición ambiental definidos, se trata de reducir lo más posible el riesgo de inhalación del agente biológico.

EL ESTRÉS LABORAL

Las exigencias de una sociedad más competitiva nos llevan a tener que aceptar más responsabilidades de las que podemos cumplir. El precio que pagamos por ello puede ser el estrés.
La terminología médica del estrés se define como la "respuesta no específica del organismo a cualquier situación de presión social, laboral, familiar o de cualquier índole fuera de lo común". En otras palabras, todo estímulo, emoción o percepción que coloca a nuestro organismo en estado de alerta es estrés. Podemos decir entonces que es la respuesta del organismo para adaptarse a una nueva situación.
El mecanismo de estrés se caracteriza por una actuación concreta del sistema nervioso simpático y la importante descarga de adrenalina en la acción. La recuperación llega por la acción de su sistema nervioso parasimpático que pone en marcha la acción inversa: descenso de la tensión muscular y arterial, descarga de sustancias hormonales conducentes al descanso.
Tres etapas se distinguen en la respuesta del estrés. En la primera etapa, la de alarma, el cuerpo reconoce el estrés y se prepara para la acción, ya sea de agresión o de fuga. Las glándulas endocrinas liberan hormonas que aumentan los latidos del corazón y el ritmo respiratorio, elevan el nivel de azúcar en la sangre, incrementan la transpiración, dilatan las pupilas y hacen más lenta la digestión. En la segunda etapa, la de resistencia, el cuerpo repara cualquier daño causado por la reacción de alarma. Sin embargo, si el estrés continúa, el cuerpo permanece alerta y no puede reparar los daños. Si continúa la resistencia se inicia la tercera etapa, agotamiento, cuya consecuencia puede ser una alteración producida por el estrés. La exposición prolongada al estrés agota las reservas de energía del cuerpo y puede llevar en situaciones muy extremas incluso a la muerte.
Consecuencias físicas y alteraciones producidas por el estrés
La respuesta física constituida por el estrés es pura y simplemente una preparación del cuerpo para la acción inmediata. La desencadena el hipotálamo (en el cerebro) y hace que el organismo, automáticamente libere adrenalina al torrente sanguíneo (energía), interrumpa el funcionamiento del aparato digestivo, espese la sangre (para favorecer la coagulación en caso de heridas), bombee sangre a los músculos y órganos vitales de todo el cuerpo.
El exceso de adrenalina liberado tiende a descalcificar los huesos, provocando depósitos calcáreos en las paredes arteriales, con su consecuente acción negativa sobre el sistema inmunológico.
Enfermedades causadas o agravadas por el estrés psicológico
Estos trastornos psicosomáticos generalmente afectan al sistema nervioso autónomo, que controla los órganos internos del cuerpo. Ciertos tipos de jaqueca y dolor de cara o espalda, el asma, la úlcera de estómago, la hipertensión y el estrés premenstrual son ejemplos de alteraciones interrelacionadas.
Los médicos han reconocido desde hace tiempo que las personas son más proclives a enfermedades de todo tipo cuando están sometidas a un gran estrés. Los acontecimientos negativos, tales como la muerte de un ser querido, parecen causar el suficiente estrés como para reducir la resistencia del cuerpo a la enfermedad. Sin embargo, las circunstancias positivas, tales como un nuevo trabajo o el nacimiento de un bebé en casa, también pueden alterar la capacidad normal de una persona para resistir la enfermedad. Los sociólogos han elaborado una lista de situaciones vitales y han calculado el relativo efecto del estrés en cada una de ellas. Así, por ejemplo, la muerte del cónyuge encabeza la lista con un 100, mientras que los problemas con el jefe representan un 23; ser despedido, un 47; ir a la cárcel, un 63; cambio en los hábitos de sueño, un 16, y un 73, divorciarse.
Causas
Hay muchos otros factores que también pueden ocasionar alteraciones producidas por el estrés. Entre los que actualmente se investigan podemos mencionar un cierto tipo de conducta que los científicos llaman ‘tipo A’, un término que originalmente se aplicó a personas proclives a enfermedades coronarias. El estilo de enfrentamiento tipo A, caracterizado por una competitiva y absorbente intensidad, es común en las sociedades desarrolladas, y cada vez existen más pruebas de que esta clase de conducta está asociada con una incidencia cada vez mayor de varias alteraciones producidas por estrés.
Otras alteraciones relacionadas con el estrés y de orden más común son los problemas gastrointestinales. Los más serios son las úlceras pépticas y la anorexia nerviosa. Las alteraciones respiratorias también pueden ser consecuencia del estrés. La más común de ellas es el asma, que puede estar producida por contratiempos de tipo emocional. Las situaciones más traumáticas, como pueden ser accidentes, pueden ocasionar una alteración hoy llamada alteración de estrés post-traumática.
Tratamiento
El tratamiento de las alteraciones producidas por el estrés se limita a veces a aliviar el síntoma físico concreto. Por ejemplo, la hipertensión se puede controlar con fármacos. Los tratamientos psicológicos van dirigidos a ayudar a la persona a solucionar la causa del estrés o bien a enfrentarse a ella de una manera más eficaz. A menudo se recomienda la combinación de tratamientos físicos y psicológicos.

ACCIDENTES POR RESBALONES

Los accidentes por resbalones y caídas representan un gran número de muertes accidentales en cualquier parte del mundo, principalmente en las áreas de trabajo.
Las estadísticas en accidentes de resbalones y caída dan una fuerte indicación de la frecuencia de las lesiones reportadas en el sitio de trabajo: entre el 15 y 20%. Se estima que hay 20,000 o más muertos anuales por accidentes relacionados. Eso es un promedio de 55 personas al día.
Como en cualquier percance, la severidad que se sufre a raíz de un accidente de resbalón y caída depende de muchos factores, incluyendo la fuerza de la caída, la salud de la víctima y la reacción medica al accidente. Las lesiones más comunes son en la cabeza y el cuello, en la columna, huesos rotos y/o fracturas de pelvis, lesiones cerebrales traumáticas.
¿Qué recomiendan los expertos como lo más importante para evitar estos inconvenientes? Es sencillo... Mantenga los pisos limpios, secos y sin obstrucciones. Cuando se trata de medidas de protección contra resbalones y caídas, nada es más importante que la limpieza y el saneamiento ambiental.
Cuando camine por el área de trabajo esté pendiente de posibles derrames, manchas de grasa o polvo (las harinas y los subproductos de las máquinas pueden ser altamente resbaladizos). El agua derramada en las cercanías de las fuentes o acarreada al interior por el calzado en los días lluviosos puede crear un peligro grave. Observe los alrededores e identifique las áreas mojadas y los objetos en el piso, entonces tómese el tiempo necesario para corregir la situación. Limpie los derrames peligrosos o coloque conos o letreros de advertencia de peligro.
Las personas pueden caminar sobre superficies sumamente resbaladizas si modifican su velocidad y paso, siempre que estén enteradas de las condiciones de peligro. Es la falta de advertencia lo que puede causar los problemas. Un cambio inesperado de una superficie uniforme a una superficie resbaladiza eleva la probabilidad de un resbalón o caída.
Busque signos de cambios en el piso. Los cambios en iluminación y color del piso pueden ocultar un cambio en la fricción o en el ángulo entre dos superficies adyacentes. Siempre que sea posible, los encerados y pulidos de pisos deberán cubrir un área completa, extendiéndose hasta los cambios existentes en el piso. Elija el calzado de acuerdo con la superficie del piso.
Al realizar un trabajo considere siempre la posibilidad de los resbalones. Algunas tareas, tales como empujar cargas, pueden requerir que se preste una atención especial a las superficies de pisos antideslizantes o a la selección cuidadosa del material de las suelas y el grabado de las mismas. Para algunos trabajos resulta útil tener una mejor iluminación o un refuerzo lateral estable. Los pasamanos, las barandillas y los postes cuidadosamente colocados e instalados pueden ayudar a los operadores a apoyarse por sí mismos. Esto reduce la dependencia en la fricción entre el calzado y el piso, con lo cual se reduce el potencial de resbalones.
Los resbalones pueden ocurrir dependiendo de cómo usted camine sobre una superficie. Algunas cosas sencillas que usted puede hacer para reducir al mínimo su riesgo de sufrir resbalones y caídas es usar un calzado apropiado; ver bien por dónde camina, dar pasos lentos y cortos en las áreas donde el potencial de resbalones es elevado y usar los pasamanos en los lugares donde sea posible.

ARMONÍA Y RESPONSABILIDAD ENTRE EMPLEADORES Y TRABAJADORES

Para el empleador lo primero es fortalecer el orden laboral y la educación respecto a las normas que deben cumplir los trabajadores. Observaciones a tiempo de las indisciplinas e ilegalidades en ocasión del desempeño laboral. Coadyuvar al mismo tiempo a formar una elevada conciencia jurídica-laboral de los trabajadores, que influyen posteriormente en su aporte a la solución de los problemas conjuntos de la empresa.
Exigir a todos los trabajadores el cumplimiento de la jornada laboral, así como controlar y exigir el trabajo de forma tal que posibilite el cumplimiento del plan de producción con eficiencia y calidad.
Informar a los trabajadores detalladamente las tareas contenidas en su plan de trabajo anual o en los planes mensuales.
Crear condiciones materiales de protección e higiene y otras que garanticen la continuidad de la actividad laboral.
Informar a los trabajadores mediante orientaciones verbales, circulares, órdenes, avisos, instrucciones y demás disposiciones de todo lo que concierne al cumplimiento de sus obligaciones como trabajador.
Controlar el tiempo laborado por los trabajadores para el pago de los salarios.
Realizar el pago de los trabajadores en el tiempo establecido.
Al ingresar los nuevos trabajadores a la entidad deben ser presentados al resto del colectivo.
Realizar convocatoria para cubrir plazas vacantes de preferencia con el personal propio. Realizar con el tiempo establecido los chequeos médicos a los trabajadores (chequeos pre-empleos, periódicos u otros).
Situar de forma estable en un lugar visible en el área o puesto de trabajo las obligaciones y prohibiciones comunes específicas que deben observar los que allí trabajan.

Derechos de los trabajadores.
Tomar a su hora de almuerzo y el tiempo de descanso.
Tomar sus vacaciones en la fecha que le corresponde.
Recibir atención médica mediante el Seguro Social. En ciertas empresas, en caso de especialidad ser atendido por los médicos que atienden a los trabajadores.
Ocupar puestos de mayor remuneración o calificación, (si reúne todos los requisitos).
Que quienes atienden la actividad de Recursos Humanos mantengan actualizado el expediente de cada trabajador.
Que se le brinde condiciones de trabajo adecuadas (iluminación, ventilación, materiales de seguridad y de trabajo, etc).
Permisos correspondientes por maternidad, por enfermedad, etc.
Recibir su salario en el tiempo establecido.
Obligaciones comunes para todos los trabajadores.
Asistir puntualmente a su trabajo, permaneciendo en su puesto durante la jornada y no abandonarlo sin conocimiento y autorización de su jefe inmediato.
Marcar la tarjeta de control de asistencia o firmar el registro que esté instrumentado en los horarios establecidos (obviamente en las empresas donde este sistema de control está establecido).
No excederse en el tiempo dedicado almuerzo o la comida, así como para su descanso y necesidades personales.
Cumplir con calidad y eficiencia el trabajo.
Poner en conocimiento de la administración de las causas que obstaculizan o dificultan el desenvolvimiento del trabajo.
Comunicar a su jefe inmediato los motivos de la inasistencia en un término.
Mantener una adecuada apariencia personal.
Cumplir el contenido de las orientaciones, circulares, órdenes, avisos, instrucciones y demás disposiciones relativas a sus labores y otras que dicte la empresa.
Cuidar el orden y la limpieza de su trabajo.
Adoptar las medidas que estén a su alcance para mantener controlado el buen estado y mantenimiento de los equipos de trabajo que estén bajo su responsabilidad.
Mantener la discreción necesaria con respecto a las labores que desempeña de los documentos que utiliza.
Realizar sus labores con el uniforme o vestuario correspondiente y cumplir las normas establecidas de higiene.
Atender, informar y orientar correctamente a cualquier compañero que necesite su servicio de atención.
Asistir a los cursos de superación que se le asigne.
Cumplir con las normas establecidas para el ahorro, aprovechamiento, explotación y cuidado de las materias primas, energía eléctrica, combustible y demás materiales puestos en función de su trabajo.
Cuidar de los recursos materiales, financieros y económicos que se confían para el desempeño de las labores, así como hacer una adecuada utilización de ellos, adoptando medidas para evitar que sean sustraídos, extraviados, deteriorados o inutilizados.

Lo que no debe hacerse bajo ningún concepto
Ausentarse al trabajo sin justificación.
Infracciones de los horarios de entrada y salida.
Desobediencia a las instrucciones de los superiores.
Cometer hechos o conductas ilegales, de corrupción, hurto, etc.
Ingestión de bebidas alcohólicas durante el desempeño de sus funciones o concurrir al trabajo bajo los efectos de bebidas alcohólicas.
No cuidar la propiedad y los recursos materiales que se asignan para el desempeño de sus labores, haciendo una inadecuada utilización de los mismos.
Aceptar en el ejercicio de su cargo cualquier beneficio personal (sobornos, dádivas, etc).
En el caso de las labores por guardia, abandonar su turno de trabajo si no ha llegado el relevo.
Fumar, o mantener encendido cualquier derivado del tabaco durante la actividad laboral.

ACCIDENTABILIDAD Y SUEÑO

Hay factores que debemos tener en cuenta por su influencia en el rendimiento, la seguridad y la prevención. Algunos de estos son: el horario de trabajo, el trabajo nocturno y el dormir de manera insuficiente.
El sueño es una necesidad biológica potente y vital. La falta del mismo nos genera inestabilidad emocional. Si despreciamos esta necesidad, durmiendo poco, trabajando en horario nocturno (normalmente de 12 de la noche a 5 de la mañana), violando las exigencias más primarias de la higiene del sueño, podemos estar fomentando una incapacidad latente a la que ahora no damos importancia, pero que aparecerá.
El efecto perjudicial del sueño insuficiente y perturbado, la privación crónica del tiempo aconsejado para dormir, y el prolongado mantenimiento de la situación en estado despierto, resulta acumulativo y puede influir, aumentándolo, sobre el riesgo de accidentes o errores.
Los incentivos económicos y sociales, con distancias más grandes a los lugares de trabajo, llevan apareado un incremento de la presión para espacios de tiempo más largos e intensos. Estas situaciones pueden agravar los problemas de cansancio derivados de las exigencias de rendimientos en el trabajo.
Los trabajadores del turno de noche tienen el riesgo de, involuntariamente, poder quedarse dormidos en el trabajo sobre todo si es tedioso, rutinario y estático, y más aún, en el camino de vuelta a casa (si conducen) con el consiguiente peligro de accidente. Las autopistas y otras vías de flujo automotriz rápido son especialmente propicias para los accidentes. Más de la mitad de los casos se producen entre hombres de una edad inferior a los treinta años, aunque se elimine el alcohol como factor causal. En los procedimientos actuales de registro e informe de accidentes cabe la posibilidad de que estén infravalorando la incidencia de los choques de vehículos causadas por conductores con problemas del sueño.
La frecuencia de la situaciones de sueño relacionadas con las exigencias de productividad (hay centros de trabajo en los que se trabaja por la noche con el mismo ritmo que en los horarios correspondientes a los turnos de la mañana y la tarde), y rendimiento se ha comprobado que es una de las causas de accidente industriales y de transporte más importante que lo reflejado en las cifras y estadísticas de procedencia oficial.
Asistimos a una ausencia de disposiciones legales adecuadas referidas a las horas de trabajo, que conlleva a que existan lugares donde se multiplique el peligro para la seguridad personal, publica y medio ambiental.
A modo de resumen de lo anteriormente visto, creemos que son más que recomendables, seguir algunas indicaciones que a continuación redactamos:
Prestar una mayor atención a las disposiciones que regulan los horarios de trabajo y descanso.
A nivel sindical, elevar a los gobiernos junto con los empresarios, especialistas médicos, la necesidad de desarrollar disposiciones sobre nuevos horarios de trabajo basados en las conclusiones de los estudios científicos contrastados. Pero también se necesita la colaboración persistente de los trabajadores.
Considerar sistemáticamente el papel jugado por el sueño en la investigación de accidentes.
Establecer un conjunto de criterios uniformes para el registro normalizado de los accidentes relacionados con fallos en el sueño, no sólo por carencia del mismo.
Desarrollar campañas de educación pública sobre la importancia de dormir correctamente, así como sobre los efectos negativos de dormir poco y sobre los síntomas de los trastornos del sueño.
Prestar, por último, mayor atención a las medidas preventivas contra los accidentes relacionados con el sueño.